En casa con el recién nacido
Tener un bebé es una experiencia maravillosa, pero es lógico que a la hora de cuidarlo surjan dudas. Aquí tienes las 5 más comunes, con sus respuestas.
Tener un bebé es una experiencia maravillosa, pero es lógico que a la hora de cuidarlo surjan dudas. Aquí tienes las 5 más comunes, con sus respuestas.
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| cuidados para los bebés |
¿Por qué tiene la piel tan seca?
La sequedad excesiva de la piel forma parte del proceso de adaptación del niño a un ambiente mucho más seco, totalmente distinto al medio acuoso en el que se ha desenvuelto durante la gestación.
Para hidratársela hay que aplicarle una crema o un aceite corporal infantil varias veces al día.
Añadir un chorro de cualquiera de estos productos al agua del baño también resulta muy eficaz.
¿Por qué está tan amarillo?
Esta coloración se debe a un exceso de bilirrubina en la sangre (es una sustancia que se produce por la descomposición de los glóbulos rojos viejos), porque el hígado del bebé, aún inmaduro, no puede procesar bien esta sustancia.
Generalmente, para solucionar este problema basta con exponer al niño a la luz solar, acercando su cuna a la ventana o sacándole de paseo. ¡Ojo, a la luz, no al sol directamente!
¿Por qué tiene tanto hipo?
Porque su diafragma (es el músculo que regula la cantidad de aire que entra en los pulmones) aún está inmaduro.
Desde los tres o cuatro meses, el hipo deja de ser tan habitual.
Hasta ese momento, para ayudarle a superar sus hipidos, podéis darle un poco de agua en el biberón, cambiarle de postura o recostarle sobre vuestro hombro y darle unos ligeros golpecitos en la espalda.
¿En qué postura le acuesto?
Siempre boca arriba, porque en esta posición el riesgo de muerte súbita disminuye notablemente.
Si es propenso a vomitar, puedes ladearle la cabecita o acostarle sobre un plano inclinado.
Existen cunas cuyo somier se eleva en el cabecero para mantener al niño con una inclinación adecuada y también hay accesorios que se colocan sobre el colchón para mantener al niño en esta postura. Pregunta en farmacias y tiendas de puericultura.
Para que duerma seguro y a gusto, mantén su cuarto a unos 20 ºC, ponle un pijama finito y mételo en un saco pijama que le abrigue bien y le permita moverse sin riesgo de taparse la cabeza con la ropa (aún no sabe destaparse).
Si no tienes un saco pijama, puedes optar por acostarle en la posición “con los pies al pie de la cuna”, poniendo el embozo más abajo, para que no pueda deslizarse bajo la ropa.
También es importante que al acostarle le quites el babero y los accesorios que pueden comprometer su seguridad.
Vigila además que el ambiente de su cuarto no esté viciado.
¿Dónde le pongo a dormir?
Lo más cómodo para la madre suele ser que el bebé duerma en su cuarto para poder escucharle si llora.
A partir del tercer mes el bebé suele estar lo bastante maduro como para empezar a adaptarse a vuestros horarios (pero recuerda que esto no se debe forzar, porque cada niño evoluciona a su ritmo).
Desde ese momento puedes ponerle a dormir por el día en el salón y por la noche en su cuarto.
De esta manera empezará a distinguir el día y la noche y su organismo comenzará a ir habituándose a una rutina de sueño.
fuente: Crecer

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